Lena
06 March 2010 @ 05:05 pm
O cierro la boca o no soy muy delicada y últimamente no me apetece pelear.
Aunque me he portado bitchy con Asterión (un dobermann de diez años) a veces y lo dejé abandonado en casa de mi madre (con Vian y Nin), siempre se porta bien conmigo y viene a hacerme compañía de vez en cuando. Pero estoy algo preocupada porque le encontré un quiste entre las costillas. Como mi proveedora ha estado algo histérica con respecto al dinero debido a las remodelaciones que se están haciendo en la casa, decidí pedirle a mi padre. Por teléfono. Naturalmente solo me aparezco por su lugar si estoy convencida de que va a darme algo bueno hacer tal cosa (?)
Él: ¿Pero de qué tamaño es?
Lena: Eh...*llama al perro, lo manda a que se tumbe y lo revisa de nuevo, con el teléfono apretado entre el hombro y el cuello* ¿Dos centímetros, más o menos?
Él:Ah. Pero dejate de joder, esperá a que crezca. Seguro que es algo que comió.
Lena:...
No supe qué decir entonces. Pero supongo que tiene razón. Así, si sigue creciendo, le saldrá pelo, dientes y cola que moverá cuando me vea, así que voy a enseñarle a traer la pelota y ramitas, Lena va a poder sacarlo a pasear y entre todas mis personalidades alternas, le elegiremos un collar y un nombre guay. ¿Quién dice que un tumor (benigno o maligno) no puede ser tu amigo y mascota también? No hay que ser tan cerrado de mente, solo porque se trata de algo que crece dentro tuyo para ejem, matarte, si la información de la que dispongo no es errónea.
*suspira* O supongo que podría (y tendré) que llevarlo la semana que viene al veterinario. Avec mon argent.



Quizás sí que estaba interesada. Por eso me molesta un poco darme cuenta de que si no la llamo yo para ver si hacemos algo, a ella ni se le ocurre, encerrada como está en su cuarto cuando no cursa, divagando con sus compañeras de Universidad y a lo mejor ya pagando por prostitutas. No termino de saber si es que se aisla de esa manera porque le afecta emocionalmente que yo no esté o si simplemente me desprecia. Tengo miedo de esto último, parezco una niña y de ahí viene gran parte de mi irritación, además de la tensión por culpa de mis múltiples fracasos en la carrera por la que me decidí, el tiempo y el dinero perdido.
Current Mood: intimidated
Lena
23 November 2009 @ 10:15 pm
A veces siento que me falta algo, pero no sé qué.
Ese pensamiento desgarra mis entrañas y se calla solamente cuando me meto un porro. También se aliviana si bebo un par de copas, como chocolates, tengo sexo, leo un manga tonto y lleno de porno, miro un animé estúpido o leo un fic malo-parodia. Se vuelve al lugar del que ha salido como una bestia ofendida y no vuelvo a verlo hasta que tengo un hueco libre en la agenda maléfica. La risa, los sentimientos envolventes y efímeros lo espantan o al menos, le parecen tan vulgares que no merecen su presencia, fundamental para mi existencia, de alguna forma. He intentado explicárselo a Bell. Ella solo dice que quizás me siento sola y luego se echa la culpa, sea porque su compañía no me llena debido a la carga horaria de su carrera o bien, porque la misma no está *a mi altura*. Tonterías.

 -Podría presentarte un par de chicas, si querés coger con ellas. Pero no podés hacer otra cosa y no lo digo por celos. Son estúpidas. Hay que darles, ¿entendés? Si les sacudís la cabeza, sale polvo de adentro de sus orejas y se escapan las polillas, que anduvieron alimentándose de libritos de Corín Tellado. Ya sé que te enoja que hable así, pero es la verdad. Además de que son fáciles. Prácticamente como putas.

Bell es terrible como misógena. Lee a Bukowski y se siente más identificada antes de caer en la repugnancia (a mí me pasan las dos cosas, quizás porque encuentro el realismo sucio muy gracioso). Tras leer juntas La máquina de follar en su ordenador, dijo: Debe doler ser un chico, yo no sé cómo lo soportan. Tener las pelotas colgando, ser un blanco tan fácil de la histeria de las minas. A ella le encanta tomarles el pelo a las mujeres. Me lo ha hecho a mí un par de veces. Se burla sin consciencia alguna, pero también sé que lo hace porque se siente mal y molestar levemente es la única forma de escapar a su propio sufrimiento crónico.

Una vez caminábamos juntas por una de las plazas de la ciudad, cercana a la Universidad. Encontramos a unas chicas que cursan conmigo a veces. Estaban almorzando sentadas en unos bancos anchos de piedra y lo primero que ella dijo fue: ¡Qué ovarios tienen ustedes para acomodarse ahí! Yo no podría. Me da miedo que haya quedado esperma de los chicos que vienen acá a divertirse los sábados. Porque los espermatozoides se te suben en las piernas y se meten por tu vagina. No les importa cuánto tiempo pase, si te pueden fecundar.

Las dos se quedaron mirándonos con la misma expresión pasmada y horrorizada. Eran lindas con esas caras que pintaban pronto a sus dueñas levantándose con asco y terror, arrojando los sándwiches al suelo, con tal de correr pronto a la clínica abortiva ilegal más cercana. Yo les expliqué que Bell bromeaba y se enojaron antes de suspirar aliviadas y retomar la charla superficial.

Current Mood: sleepy
Lena
12 October 2009 @ 07:51 pm
Sannaz: *se detiene ante una tienda de cristalería y utensilios de cocina*

Bell: *escudriña los escaparates con desconfianza, alzando una ceja*¿Hay necesidad de parar?

Sannaz: *pega las manos y la nariz al vidrio, empañándolo con su respiración* No es como si fuéramos a llegar tarde a ningún lado. Y algunas cosas son lindas. Esas copas, por ejemplo. O esa caja de madera, forrada con terciopelo por dentro…

Bell: Yo las odio. Es lo que se compra una burguesa frustrada para que se parezca a lo que le muestran por Utilisíma.  *pone cara de querer escupir al suelo y se cruza de brazos*

Sannaz:¿Así que vos mirabas Inu-tilísima también? *se ríe y aparta la boca del vidrio, ante la mirada reprobable de la vendedora*

Bell: Tengo que admitir que sí. *pone los ojos en blanco* ¿Te dan ganas de hacerte ama de casa?

Sannaz: Tengo una fantasía. Estoy ante una persona a la que quise mucho y que me lastimó (bueno, nos lastimamos mutuamente, en realidad). Ella está indefensa y mis uñas muy afiladas, así que se las entierro en el pecho. Le arranco el corazón y lo pongo en una copa de cristal o lo guardo en una cajita que tiene en la tapa una luna menguante que sonríe, ahora salpicada con ella. Su olor y su sabor me deleitan, ahora puedo lamerla y morderla a todas horas. Al final el corazón se hace polvo y yo mezclo mi propia sangre con él, haciendo una tinta con la que puedo escribir mejor que nunca.

Bell: Me suena a crimen pasional.

Sannaz: ¿Por qué? Se puede vivir sin corazón. En especial alguien como ella, que no lo necesita para nada. Si la conocieras, entenderías. Seguro que hasta me lo agradece, porque sin él tendrá menos ataques de histeria.

((Lo que no le dije es que a veces, la fantasía toma aire de pesadilla. Meto las manos en su pecho pero está vacío…))

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Current Mood: calm
Lena
22 September 2009 @ 02:49 pm
Estoy convirtiendo esto en un Twitter, ocasionalmente longish.
No creo en la militancia de esta época, que es una caricatura de la que fue en los años 70. Pero si se trata de embriagarse y cobrarme por eso, Tash está de acuerdo. SOLO porque iba a gastárselo en tragos para putas. Y quizás en los cafés con leche que preparo para Bell.
Encuentro un motivo de ser en ella: lamer sus lágrimas, decirle que la rechazan porque no están a su altura (tiene casi treinta años,¿qué hace perdiendo el tiempo con mocosos, siquiera para trabajos de la Universidad?), dormir en la misma cama y estudiar juntas, en silencio. Cómo me gustaría ser más útil, cuánto temo que me abandone ni bien uno de sus muchos amores platónicos le corresponda. ¿Pero no son celos lo que siente cuando ve que aún hablo con las que solían quitarme el sueño? ¿No parece especialmente feliz de saber que mantenemos relaciones tensas, que esas chicas me miran con la más sincera antipatía actualmente? Me siento cansada, también. Ella me consume. Las dos somos dragonas en el horóscopo chino (lo adivinamos de madrugada, tonteando, meneando la cabeza, haciéndonos preguntas mientras que comíamos chocolate. Hay de mi metabolismo lento, pero Bell se alimenta mal, a pesar de que sigue tan pequeña como siempre. La envidio, la quiero, la adoro como a una diosa, la empujo hasta que se cae al suelo cuando me parece que ha sido en extremo cruel, también la lleno de caricias cuando sé que lo necesita, porque tiene los ojos hinchados de tanto llorar y al contarme lo que le ha pasado no puede evitar temblar, como si le quedara muchísimo odio en el tintero) pero ella es de Fuego, Tash es Madera. Oh, madera. Me dio mucha risa, casi me muero. Como la primera vez que hablamos: pude haber tenido cualquier libro en la mano, no a Simone de Beavoir, su escritora preferida. ¿Es que me hubiera dicho nada, de no haberse quedado dormida en medio de un teórico, de no molestarme en sacudirla para espavilarla? Tal vez. Cómo se hila el destino,¿qué me deparan las Parcas? Mi carrera también me consume, aunque no rindo en ella lo que quisiera. Quizás Charlotte tiene razón, tengo más ambiciones de las que nunca podré sustentar.
Quiero fumarme lo que se chapaba San Francisco. Hermano Sol, Hermana Luna, Hermano Yonki debes haber sido. Pero nada de decírselo a Bell, ya hemos tenido muchos percances por eso. Me gusta discutir, me encanta hacerlo con ella porque no se lo toma personal. Dice que es porque está vieja,si así fuera,¿la sentiría tan fresca, me gustaría tanto? Me ha dicho también que podría estar con otras chicas, pero que cada vez que tiene algo que se parece a una proposición de esa clase, aparece en su mente un cura con una enorme cruz de oro, que a penas y puede cargar: acto seguido comienza a golpearla con ella, en la cara, entre los pechos y allí abajo, hablándole en italiano (la única palabra que distingue es "non" y el dedo índice levantado, que habla por sí mismo). Así que no le dan ganas de hacer sociales por ese lado. ¿Me quejo? Con un poco de culpa, pero claro que no.
Current Mood: dirty