Reto: 018.Banana Split. fandom_insano
Personajes/Pareja: Clare,Teresa.
Fandom: Claymore
Rating:T
Resumen: Clare sigue a Teresa y acepta todo lo que le dice. Sus motivos tiene.
Fragmento: La verdadera mierda era vivir con él. Y Teresa lo fulminó sin perder un segundo.
Ambigüedad
Cuando ella me miró por un momento, pensé que iba a matarme y la idea me gustó, por eso no corrí, además de que él me clavaba las uñas en los hombros. Contuve un suspiro. Entonces lo mató y yo la abracé, porque solo cuando me vi libre, le vi los ojos llenos de tristeza. Como los míos. Pensé que hacía lo que hubiera querido que otro hiciera. Porque yo no era la hermanita tierna del monstruo, yo era su amante, yo era su presa, yo gritaba en oído y lloraba contra su hombro y al otro día mantenía conversaciones conmigo frente a los dueños del hostal, me secaba las lágrimas, me besaba en la frente y me hablaba de pesadillas inexistentes, para luego llevarme a comer helado con frutas confitadas, bananas y chocolate: vomitaba de solo mirar y él reía por dentro, elogiando mis huesos visibles. La verdadera mierda era vivir con él. Y Teresa lo fulminó sin perder un segundo. Como un águila real o un ángel o la diosa Alada de la Fortuna. Por eso acepté su nombre aunque no fuera ese el verdadero. Ya no importaba qué era verdad y qué no, porque yo la amaba y quería seguirle.
Titulo: Corrupto hogar
Reto: 20.Menta. fandom_insano
Personajes/Pareja: Rigardo, Priscilla, Isley.
Fandom: Claymore
Rating:T
Resumen: Rigardo se acostumbra poco a poco a su nueva vida.
Fragmento: Ya hacía un par de meses que se había despertado con la muchacha mirándolo con la risa entre los labios y una espada corta en las manos, cortándole mechas, tarareando "gatito, gatito".
Corrupto hogar
El bosque parecía no tener ánimos para terminar jamás, pero Rigardo sentía que se encontrarían saliendo de él en el momento menos pensado. Hacía mucho calor y Priscilla sudaba copiosamente: una ola humedecía la mano que le había tomado a la fuerza, para que no se escapara de nuevo. El azul del cielo los saludó, como sonriendo ante las intenciones del desubicado Isley, desaparecido ni bien se pusieron en pie por la mañana. Rigardo veía borroso por la ira, que trataba de enfriar con la nieve bajo sus pies. La niña quería escaparse y si por él fuera, que corriera lejos y se estrellara contra las rocas de algún precipicio. Pero la idea de quedarse a solas con Isley no le gustaba en lo más mínimo y por eso no se daba el lujo de estar de brazos cruzados ante su peligro. La hierba escarchada traicionaba sus botas de cuero y más de una vez resbaló, con la muñeca lánguida siguiéndole en la patinada, gimiendo como una tonta, por mucho que le gruñera. Incluso lloró y trató de zafarse a puñetazos. Parecían críos. Ni siquiera usaban todo su potencial. Era a penas una discusión entre hermanos o víctimas del mismo secuestrador, un poco de las dos. Sabían de algún modo que Isley los observaba desde alguna parte, medio enternecido, curioso por sus reacciones en la presunta ausencia. Pero era un poco escalofriante pensar en eso, realmente. Al fin, donde terminaba el bosque empezaba un prado y el prado brillaba bajo el sol amarillento. En el centro, podría decirse, una melena dorada se movía y un brazo bastante largo se agitaba, haciéndoles gestos para que se acercaran a compartir un cadáver que apretaba contra su cuerpo como si fuera un siervo recién cazado. Rigardo no supo decir si era hombre o mujer, pero de última le daba igual, en tanto se tratara de comida. Apartó la hierba crecida sin demasiado esfuerzo e invitó a Priscilla a seguirle, con cierta impaciencia. La niña dudó, antes de tomar su mano de nuevo con una mueca de disgusto. No le gustaba tocar a la gente, ni siquiera a Isley (aunque realmente, esto último no era raro: su piel resultaba electrizante y había algo que seducía en su sonrisa, pero que también mataba de a poco, como un dulce veneno). Se agarró la punta de los cabellos cortados toscamente. Ya hacía un par de meses que se había despertado con la muchacha mirándolo con la risa entre los labios y una espada en las manos, cortándole mechas, tarareando "gatito, gatito". La abofeteó y maldijo a Isley, que resultó estar tranquilamente sentado en una roca, masticando hojas de menta y riendo de la escena en vez de ponerle fin, como si a aquella lunática no pudiera ocurrírsele en un ataque de celos, matarle mientras duerme o algo parecido. Mientras que instaba a Priscilla a moverse, se sintió un poco padre y se dijo, mordiéndose el labio, que ahora en ese par de asesinos desquiciados consistía su hogar, si es que tenía alguno en esa vasta tierra, poblada por bandidos y comedores de carne humana y comerciantes y mujeres fáciles que se enfermaban y morían de la noche a la mañana y hombres vestidos con ropajes oscuros que compraban niños y niñas para convertirlos en guerreros monstruosos que enriquecerían su Organización. Nunca antes creyó que conseguiría esa clase de responsabilidad. En parte porque temía que esos a los que tuviera que proteger fueran humanos y acabara comiéndolos, cuando el yoma dentro suyo (si se atrevía) ganara terreno. En parte porque llegó a considerar que sus amigos más cercanos y camaradas longevos eran lo más cercano a un lazo sanguíneo. Y efectivamente los mató al Despertar. Aunque eso fuera culpa de Isley. Y siempre pensó que acabaría encerrado en un calabozo de algún castillo cuyo dueño fuera un señor feudal asediado por las cuentas a la Organización, sirviendo para dolorosos experimentos. O decapitado por traidor a alguna de las absurdas reglas que les habían impuesto para excusarse cuando ya no creyeran poder controlarles. También creyó que enloquecería tarde o temprano (¿No fue lo que pasó, al fin y al cabo?¿No habría que estar loco para caminar lado a lado con el enemigo, netamente porque ahora vivían situaciones parecidas?) y mandaría una carta negra a cualquiera de los novatos que le conocieron años atrás, cuando tenía el cabello castaño (de verdad) y no le habían drenado cada color.
Titulo: Cómo complotar un homicidio
Reto: 02. Paso a paso. 30vicios.Tabla ilusoria.
Personajes/Pareja: Maki>>>>Amber, menciones de Hei.
Fandom: Darker than black
Rating:T
Resumen: Maki planea conquistar a Amber de un modo muy especial, una vez que quite los obstáculos del camino.
Fragmento: Tienes la impresión de que ella se portaría igual de amable aunque fueses nervudo y tus ojos fueran normales. Quizás, el motivo de que sea de ese modo contigo es justamente porque no lo eres y eso le gusta.
Cómo complotar un homicidio
Uno. Conócela mientras que transitas en ese orfanato en el que nadie te habla porque tienes ojos extraños. Ni te preguntes qué harían contigo si supieran que sabes hacer que las cosas exploten y que es tu culpa que hayan tenido que mudarlos de edificio. Su voz es tan cálida que HAY que escucharla, incluso si no entiendes bien lo que dice puesto que todo es acerca de la convivencia entre los que son como ustedes dos (también te habla sobre tu origen, haciendo que tu corazón se hinche de orgullo) y esos seres inferiores llamados "raza humana".
Dos. Múdate con ella y otro hombre extraño, gordo, que no sabe cocinar bien y date cuenta de que tienes una barriguita problemática: no quieres ser así al crecer. Laméntate en voz baja y monocorde acerca de la leche caliente, azucarada y entera que debes beber en compensación. Hasta en eso te pareces a él. Pero aunque sientas vergüenza de tu cuerpo, puedes tenerla cerca. Tienes la impresión de que ella se portaría igual de amable aunque fueses nervudo y tus ojos fueran normales. Quizás, el motivo de que sea de ese modo contigo es justamente porque no lo eres y eso le gusta.
Tres. Préstale muchísima atención. Tanta que a veces, te sentirás como deben sentirse los que enferman de gripe (como eres Contratista, eso nunca te pasa) y te marearás y querrás morir de solo pensar en qué sucedería si ella se enamorara de alguien que no fueras tú. Su nombre es “Amber” y no ha vacilado en decírtelo el primer día en que se conocen. Lo escribes en los cuadernos que te trae para que aprendas. La dibujas con sombreros de piel: ese largo cabello que tiene hasta la cintura, traspasado a páginas rayadas por tus lápices de colores. Pero no puedes dibujar el hálito azucarado que brota de sus labios, a consecuencia de las toneladas de chicle que consume.
Cuatro. Ofrécete a acompañarla a todo lugar al que vaya. Cuando te rechace y te mande a estudiar, has que el piso estalle. Contrariamente a tus suposiciones, lo encontrará gracioso, hará retroceder el tiempo y se pondrá dos años más joven. El refugio está intacto pero te duele el estómago de solo pensar en que le has costado un trozo de vida. Te odias. Amagiri te mira con resentimiento. Brita dice que todo se solucionaría si Amber te besara. Desearías volarlos en pedazos como has hecho anteriormente con maestros molestos. Pero eso la entristecería, así que mejor soportarlo.
Cinco. Decide que una vez que crezcas, serás el esposo de Amber. En realidad, aparenta unos dieciséis años, así que no te quedan más que cuatro o seis antes de que sea posible. En especial si le demuestras tu hombría. Siempre has todo lo que ella te pida, sin preguntar ni quejarte. Escúchala soñar en voz alta, durante las noches, con el rostro volteado hacia las nuevas estrellas. Promete algún día darle todo eso que desea.
Seis. Entérate de un fragmento de su problemático pasado. Te lo dirá de madrugada, como quien no quiere la cosa. Se le escapará el nombre de quien le ha destrozado el corazón, aquel que por norma los de tu grupo tienen prohibido tocar. Ódialo con todas tus fuerzas. Imagínate volándolo en mil pedazos, guardando su máscara como trofeo bajo tu almohada, consolando a Amber bien entrada la noche en su cuarto, diciéndole que fue una pena lo del idiota en el depósito de dinamita, por ejemplo.