Lena
03 January 2010 @ 03:39 pm
Las fiestas han hecho estragos, junto con la pseudo soledad, abstinencia de sexo y casi de droga.

Anoche soñé que Stephen era un verdadero cachorro de león, que me seguía como una mascota. Y tenía que cuidarlo. Íbamos a una tienda de mascotas o algo parecido, mi hermano (parecía más joven) nos acompañaba. Allí había otros pequeños leones y pequeños perros. Incluso Stephen era tan diminuto que cavia entre mis brazos y me costaba cargarlo. Al menos, a mí me parecía tan pequeño en proporciones. Me cansaba mucho alzarlo de esa forma. Al final, lo dejé que jugara con sus semejantes y me fui a encargar una bolsa, que debía ser enorme. No la tenían en el lugar correspondiente, donde quedaron en hacerme una cuando les di las medidas, solo para darme cuenta de que yo estaba desnuda y luego tuve que esconderme en una maderera. La dueña escuchó mis problemas y se ofreció a  hacerme una nueva bolsa, pero de madera y a darme algo de su ropa, puesto que tenía alumnas parecidas a mí y le daba mucha pena. No sabía bien con cuál de las dos bolsas me quedaría cuando estuvieran terminadas (y ahora mismo no recuerdo ni qué quería meter ahí), pero estaba segura de que la de madera era poco práctica, aunque no lo dije para no herir los sentimientos de la amable mujer, que además era algo...seria y espeluznante.  Entonces regresé al local, en el que encontré a Stephen muerto, con el cuerpo destrozado y cubierto de sangre. Los otros leones retozaban alrededor de ella. Aparentemente intentaron jugar con él pero acabaron matándolo. Lloré mucho y estrangulé a varios de los supuestos perpetradores hasta que me echaron. Lo peor fue que por mucho que apretara sus cuellos y los arrojara, presumiblemente sin vida al piso, ellos luego se restituían y volvían a jugar, tranquilamente.

Current Mood: touched