Esto lo ha hecho únicamente porque sus hadas han pactado un acuerdo con varios cupidos este año. Bueno, no, también le ha parecido un evento entretenido, y variar un poco una fecha por lo general solitaria no estaba mal. Se ha esforzado mucho en prepararlo; era necesario un gran cuidado en los pasos a seguir, como todo lo relacionado con la magia.
Por consejos de un amigo, ha decidido que el sitio donde se lleve a cabo el evento sea algo idéntico a esto:

Sombrío y oscuro, a Noruega le parece que es así como le gustaría sentirse a las parejas en medio de un bosque. Ha leído libros, visto películas y demás sobre cuánto les gusta la intimidad. La falta de luz favorece un encuentro íntimo, por lo tanto, un bosque sin luz es el lugar ideal para los enamorados.
Un paseo tranquilo y romántico con la puesta de sol. Eso espera que suceda. Lo malo es que se ha hecho tarde y ha oscurecido. P-Pero, ya dijimos que la falta de luz es necesaria para los enamorados.
Sus seres mágicos han ofrecido su ayuda. Hay pequeñas hadas alumbrando como luciérnagas, pequeños duendecillos que esperan el momento propicio para aparecer, unicornios, ogros, elfos dispuestos a bailar u ofrecer música (y eso que no se ofrecían a cualquiera), enanos, gnomos y demás. Lo único que no ha previsto Noruega, es que la mayoría de los transeúntes son
incapaces de siquiera sentir criaturas mágicas.
Por otro lado, tal vez criaturas no tan amigables como lobos y trolls ronden por ahí, atraídos por el alboroto.
Disfruten del paseo del amor.

Preferiblemente venir acompañados. Si no, alguna fémina del grupo mágico (elfa, enana, duende…) tal vez quiera acompañarlos.