Los anacronismos son bienvenidos.
Las calles de París adquieren una vida llena de luces y diversión por la noche; cada cabaret abre sus puertas tal cual una mujer recibe a un hombre esa noche, sin compromiso y con varios francos dejados a buen resguardo. La belleza de París se magnifica cuando se tiene dinero para disfrutarlo, porque puede que una noche estrellada o una calle iluminada posean cierto encanto, pero dentro de los cabarets la vida fluye como la sangre en las venas, funcionando a través del dinero, lo mismo que las mujeres y los hombres. Y la bebida, que tiene la capacidad de volver más hermosas las cosas.

Moulin Rouge les da la bienvenida. Hombres, vengan aquí a dejar sus francos y su amor.
(Cerrado para todo el mundo que quiera darse una vuelta por el molino rojo)
Las calles de París adquieren una vida llena de luces y diversión por la noche; cada cabaret abre sus puertas tal cual una mujer recibe a un hombre esa noche, sin compromiso y con varios francos dejados a buen resguardo. La belleza de París se magnifica cuando se tiene dinero para disfrutarlo, porque puede que una noche estrellada o una calle iluminada posean cierto encanto, pero dentro de los cabarets la vida fluye como la sangre en las venas, funcionando a través del dinero, lo mismo que las mujeres y los hombres. Y la bebida, que tiene la capacidad de volver más hermosas las cosas.
Moulin Rouge les da la bienvenida. Hombres, vengan aquí a dejar sus francos y su amor.
(Cerrado para todo el mundo que quiera darse una vuelta por el molino rojo)
116 comments | Leave a comment



