Algunas veces quería pensar que estaba aquí por elección propia a diferencia de la gran mayoría de los que habitaban ese lugar. Pero sabía que no era así.
No tenía vocación de médico, mucho menos de psiquiatra. Pero sus padres parecían tercos con tener una fina colección de doctores en su familia luego de que su padre fue totalmente brillante en su trabajo con los enfermos que mucha gente simplemente abandonaba, por fastidio o por miedo. Él no tenía eso, como ya había dicho, pero no había podido zafarse del deseo de sus progenitores.
Era por eso que estaba ahí, haciendo su especialidad, sin poderse llamar médico en realidad al no tener un interés genuino. Si no hubiese sido por influencia de su padre, tal vez ni siquiera podría trabajar en ese lugar.
Mucho menos tener a su cargo a dos personas que compartían habitación, los únicos dos de los que se podía hacer cargo, más que nada de las tareas más pesadas o de darles medicamento. O para escucharlos hablar sin parar. Y eso era algo que los dos sabían hacer muy bien.
Pero nunca podría ser como su padre. No teniendo los problemas que sólo él sabía que tenía. Porque, si se llegaban a enterar de sus pensamientos, probablemente lo encerrarían ahí también. Muy probablemente en el cuarto de aislamiento. El sólo pensamiento le hacía sonreír cínicamente.
[Cerrado para Allen Walker y Alma Karma]